Agrivoltaica: qué es, cómo funciona y qué cultivos y animales pueden integrarse

La agrivoltaica es un modelo que combina en una misma superficie la actividad agrícola o ganadera y la generación de energía solar fotovoltaica. También puede encontrarse bajo términos como agrovoltaica, agrofotovoltaica o Agri-PV.

A diferencia de una planta solar convencional instalada sobre suelo, una instalación agrivoltaica se diseña para que la producción energética conviva con el uso agrícola del terreno. Los módulos fotovoltaicos pueden instalarse a mayor altura, aumentar la distancia entre filas, utilizar estructuras verticales o incorporar sistemas de seguimiento que permitan mantener el acceso de maquinaria, trabajadores, cultivos o animales.

La Comisión Europea, a través del Joint Research Centre (JRC), define la Agri-PV como el uso simultáneo de una superficie para generación solar fotovoltaica y producción agrícola. El organismo europeo considera esta tecnología una alternativa para reducir la competencia entre producción de alimentos y generación renovable.

La relevancia potencial es considerable: el JRC estima que utilizar únicamente el 1% de la superficie agrícola utilizada de la Unión Europea mediante sistemas agrivoltaicos podría representar alrededor de 944 GW de capacidad fotovoltaica, aunque su desarrollo real depende de factores técnicos, regulatorios, agrícolas y de conexión a red.

¿Cómo funciona la agrivoltaica?

El principio de la agrivoltaica consiste en diseñar la instalación fotovoltaica teniendo en cuenta simultáneamente las necesidades de generación eléctrica y las necesidades de la actividad agrícola. Los paneles solares interceptan parte de la radiación para generar electricidad mientras que otra parte alcanza los cultivos o las superficies destinadas al ganado. El objetivo no consiste simplemente en instalar paneles en un terreno agrícola, sino en conseguir una utilización dual y funcional del suelo. El diseño debe considerar variables como:

  • Altura de los módulos: debe permitir el desarrollo del cultivo, el tránsito de animales o la circulación de la maquinaria agrícola necesaria.
  • Separación entre filas: condiciona la cantidad y distribución de radiación que alcanza los cultivos.
  • Orientación e inclinación: afectan tanto a la producción fotovoltaica como a la distribución de luz y sombra sobre el terreno.
  • Sistema de seguimiento: determinados proyectos utilizan trackers solares capaces de modificar la posición de los módulos y gestionar dinámicamente el equilibrio entre generación eléctrica y necesidades agrícolas.
  • Tipo de cultivo: cada especie presenta unas necesidades diferentes de radiación, temperatura y agua.
  • Clima y disponibilidad hídrica: determinan si el sombreado parcial proporcionado por los módulos representa una ventaja o una limitación.

Los paneles también modifican el microclima situado debajo y alrededor de la instalación. La sombra puede reducir la radiación directa sobre el cultivo, modificar la temperatura del suelo, reducir parcialmente la evaporación y proporcionar protección frente a determinados episodios de calor. Sin embargo, estos efectos no son siempre positivos. Un exceso de sombra puede reducir el desarrollo de determinadas especies. Por ello, la agrivoltaica requiere diseñar conjuntamente la parte energética y la agrícola en lugar de optimizar únicamente la producción fotovoltaica.

El IEA PVPS destaca precisamente que el rendimiento de un sistema agrivoltaico debe evaluarse de forma integrada, considerando la generación fotovoltaica, la producción agrícola, el microclima y las características específicas de cada emplazamiento.

Paneles solares, agricultura o ganadería ¿Qué cultivos o animales son adecuados para la agrivoltaica?

La compatibilidad de un cultivo con la agrivoltaica depende de su tolerancia al sombreado, sus necesidades de radiación, el clima, la geometría de la instalación y la gestión agrícola. Por ello, no existe una lista universal de cultivos que siempre mejoren su rendimiento bajo paneles solares. Entre las aplicaciones más habituales o estudiadas se encuentran:

  • Viñedos: la viticultura es una de las aplicaciones de agrivoltaica con mayor interés en Europa. Las estructuras pueden diseñarse sobre las filas de vides y proporcionar protección parcial frente a temperaturas extremas o determinadas condiciones meteorológicas.
  • Frutales: manzanos y otros árboles frutales pueden combinarse con estructuras fotovoltaicas elevadas. Los paneles también pueden proporcionar cierta protección frente a radiación excesiva, granizo o episodios meteorológicos adversos dependiendo del diseño.
  • Frutos rojos: determinados cultivos como frambuesas, moras o arándanos pueden resultar compatibles con condiciones de sombreado parcial cuando el sistema está correctamente dimensionado.
  • Hortalizas de hoja: lechugas, espinacas y otros cultivos con menores necesidades de radiación directa pueden adaptarse a determinadas configuraciones agrivoltaicas.
  • Tomates y otras hortalizas: existen proyectos experimentales y comerciales que analizan el equilibrio entre sombreado, temperatura, necesidades hídricas y producción.
  • Cultivos extensivos: cereales, patatas y otras producciones agrícolas también pueden integrarse, aunque requieren diseños que garanticen el acceso de maquinaria y una distribución adecuada de la radiación.
  • Pastos y forraje: las superficies situadas bajo o entre los paneles pueden utilizarse para mantener vegetación destinada a alimentación animal.

El FAO describe la agrivoltaica como la combinación de producción agrícola y generación eléctrica sobre el mismo terreno y destaca su potencial para optimizar el uso del suelo, aumentar la resiliencia frente al cambio climático y proporcionar nuevas fuentes de ingresos para las explotaciones agrícolas.

La agrivoltaica también puede integrarse con explotaciones ganaderas. En estos casos, el terreno mantiene su función productiva mediante pastoreo o actividades relacionadas con la cría de animales mientras se genera electricidad fotovoltaica. El ejemplo más extendido es el pastoreo de ovejas en plantas solares. Su tamaño y comportamiento facilitan el desplazamiento entre estructuras fotovoltaicas y, al mismo tiempo, el pastoreo ayuda a controlar el crecimiento de la vegetación. Entre las aplicaciones posibles se encuentran:

  • Ovejas: son probablemente la especie ganadera más habitual en instalaciones fotovoltaicas con pastoreo. Además de aprovechar el terreno, pueden reducir determinadas necesidades de control mecánico de la vegetación.
  • Ganado bovino: puede integrarse en sistemas específicamente diseñados con estructuras suficientemente elevadas, resistentes y protegidas. Su mayor tamaño exige requisitos estructurales y de seguridad superiores.
  • Aves de corral: gallinas y otras aves pueden utilizar determinadas áreas situadas alrededor o debajo de los módulos, aprovechando parcialmente la sombra proporcionada por las estructuras.
  • Apicultura: algunas plantas combinan generación fotovoltaica con vegetación favorable para polinizadores y colocación de colmenas. Aunque no constituye pastoreo, representa otra forma de actividad agrícola compatible con determinados proyectos solares.

El IEA PVPS recoge entre las aplicaciones existentes de agrivoltaica el pastoreo con ovejas, la apicultura, los viñedos y los cultivos frutales, lo que refleja la diversidad de configuraciones posibles. No todas las especies son igualmente adecuadas. La integración ganadera debe estudiar la altura de los paneles, cableado, protecciones eléctricas, accesos, disponibilidad de agua, comportamiento de los animales y riesgo de daños a la infraestructura.

Infografía sobre las principales variables agronómicas en un proyecto agrivoltaico con paneles solares y cultivos
La agrivoltaica requiere analizar conjuntamente variables agrícolas, climáticas y operativas para optimizar la convivencia entre cultivos, ganado y generación solar.

Ventajas y beneficios de la agrivoltaica

La principal ventaja de la agrivoltaica es la posibilidad de obtener dos usos productivos de un mismo terreno: producción agrícola o ganadera y generación de energía renovable. Entre sus principales beneficios potenciales destacan:

  • Optimización del uso del suelo: permite desarrollar generación fotovoltaica sin eliminar necesariamente la actividad agrícola existente.
  • Producción de energía renovable: la explotación agrícola puede producir electricidad para autoconsumo, venta a la red o diferentes modelos de comercialización energética.
  • Diversificación de ingresos: la generación eléctrica puede proporcionar una fuente de ingresos complementaria para agricultores, propietarios y explotaciones ganaderas.
  • Reducción del estrés térmico: en determinados cultivos y climas, la sombra parcial puede reducir las temperaturas extremas experimentadas por las plantas.
  • Menor evaporación: la reducción de radiación directa sobre determinadas superficies puede disminuir parcialmente la pérdida de humedad del suelo.
  • Protección de cultivos: dependiendo de la estructura, los módulos pueden proporcionar cierta protección frente a radiación intensa, granizo u otros fenómenos meteorológicos.
  • Bienestar animal: las estructuras fotovoltaicas pueden proporcionar zonas de sombra para el ganado durante los periodos de elevada temperatura.
  • Menor competencia entre agricultura y energía: el uso dual reduce la necesidad de elegir entre destinar una parcela exclusivamente a producción agrícola o exclusivamente a generación fotovoltaica.

La agrivoltaica no consiste únicamente en colocar módulos fotovoltaicos sobre un cultivo, sino en diseñar un sistema capaz de optimizar simultáneamente la producción eléctrica y la productividad agrícola. Para ello se analizan variables agronómicas como la radiación fotosintéticamente activa (PAR), el Daily Light Integral (DLI), la temperatura foliar, la evapotranspiración, la humedad del suelo y la respuesta específica de cada cultivo al sombreado, junto con parámetros fotovoltaicos como irradiancia en plano, orientación, pitch, altura de módulos, bifacialidad y estrategia de seguimiento. Una reducción moderada de la radiación directa puede ser beneficiosa para determinadas especies en climas cálidos o con estrés hídrico, ya que disminuye la temperatura del cultivo y la evaporación del suelo; sin embargo, superar el nivel de sombreado tolerado puede reducir la fotosíntesis y comprometer el rendimiento agrícola. Por este motivo, los proyectos más avanzados utilizan trackers con algoritmos de control agronómico, capaces de modificar el ángulo de los módulos no solo para maximizar los kWh producidos, sino también para gestionar dinámicamente la cantidad de luz que alcanza el cultivo. El rendimiento global puede evaluarse mediante indicadores como el Land Equivalent Ratio (LER), que compara la producción conjunta de agricultura y energía obtenida en una misma superficie con la que sería necesaria si ambas actividades se desarrollaran por separado. Cuando el LER es superior a 1, el uso combinado del terreno presenta una productividad global mayor que la utilización independiente de la superficie para agricultura y generación fotovoltaica. Este enfoque convierte a la agrivoltaica en un problema de optimización multivariable, donde el objetivo no es maximizar exclusivamente la producción solar por hectárea, sino encontrar el equilibrio entre energía, rendimiento agrícola, consumo de agua, microclima y rentabilidad económica.

Ejemplo de Fórmula del LER en agrivoltaica

LER = Producción agrícola en agrivoltaica Producción agrícola convencional + Producción fotovoltaica en agrivoltaica Producción fotovoltaica convencional

O, de forma más compacta: LER = LERcultivo + LERFV

Donde:

  • LER cultivo = rendimiento del cultivo bajo los paneles / rendimiento del mismo cultivo sin instalación fotovoltaica.
  • LER FV = producción eléctrica del sistema agrivoltaico / producción de una planta fotovoltaica convencional en la misma superficie de referencia.

El resultado no tiene unidades.

Cómo interpretarlo

  • LER = 1 → el uso combinado del terreno no aporta ventaja frente a separar ambas actividades.
  • LER > 1 → la agrivoltaica aprovecha mejor la superficie.
  • LER < 1 → sería más productivo dedicar superficies independientes a agricultura y fotovoltaica.

Ejemplo sencillo

Supongamos una hectárea destinada a un cultivo de tomate y a una instalación solar.

1. Producción agrícola

En agricultura convencional obtenemos: 80 toneladas de tomate/ha

Con el sistema agrivoltaico, debido al sombreado parcial: 68 toneladas/ha

Calculamos: LERcultivo=68/80=0,85LER_{cultivo} = \frac{68}{80} = 0,85

Esto significa que bajo la instalación agrivoltaica mantenemos el 85 % de la producción agrícola convencional.

2. Producción fotovoltaica

Ahora imaginemos que una planta fotovoltaica convencional optimizada exclusivamente para producir electricidad genera: 1.200 MWh/ha al año

La instalación agrivoltaica tiene mayor separación entre filas y menos densidad de módulos, por lo que genera: 900 MWh/ha al año

Calculamos: LERFV=900/1200=0,75LER_{FV} = \frac{900}{1.200} = 0,75

La instalación agrivoltaica conserva, por tanto, el 75 % de la producción eléctrica de una planta solar convencional.

3. Calculamos el LER total

LER= 0,85 + 0,75 = 1,60

¿Qué significa un LER de 1,60?

Significa que la combinación de cultivo + energía solar en una hectárea agrivoltaica consigue una productividad conjunta equivalente, bajo esas referencias, a la que necesitaría aproximadamente 1,6 hectáreas si agricultura y fotovoltaica se desarrollasen por separado.

Dicho de manera sencilla:

1 hectárea agrivoltaica ≈ 1,6 hectáreas de usos separados en términos de productividad combinada.

Aunque perdemos un 15 % de producción agrícola y un 25 % de generación fotovoltaica respecto a los dos sistemas optimizados individualmente, la suma de ambas actividades hace que el terreno sea mucho más productivo en términos globales.

Principales tipos de sistemas agrivoltaicos

Agrivoltaica elevada

Los módulos se sitúan sobre estructuras con una altura superior a la utilizada en una planta fotovoltaica convencional. El espacio inferior permanece disponible para cultivos, animales o maquinaria. Este modelo resulta especialmente interesante en horticultura, determinados cultivos extensivos, frutales y explotaciones en las que es necesario mantener operaciones agrícolas debajo de los módulos.

Agrivoltaica entre filas

La instalación fotovoltaica se diseña dejando una separación suficiente entre las filas de módulos para mantener zonas agrícolas productivas. Esta configuración puede reducir la complejidad estructural frente a los sistemas muy elevados y facilita el paso de determinados tractores y equipos agrícolas.

Agrivoltaica con trackers solares

Los sistemas de seguimiento pueden modificar la orientación de los módulos a lo largo del día. Además de maximizar la producción eléctrica, un control avanzado puede utilizar diferentes posiciones para gestionar la cantidad de radiación disponible para el cultivo. En determinadas aplicaciones, el control del tracker permite priorizar temporalmente objetivos agrícolas o energéticos dependiendo de las condiciones meteorológicas y del estado del cultivo.

Agrivoltaica vertical

Otra configuración utiliza módulos fotovoltaicos instalados verticalmente, frecuentemente con tecnología bifacial. Las filas pueden actuar como elementos de separación entre diferentes áreas agrícolas mientras permiten mantener amplias superficies disponibles para cultivo. Los módulos bifaciales pueden aprovechar la radiación recibida por ambas caras, por lo que factores como el albedo del terreno también pueden influir en su producción energética.

Agrivoltaica en invernaderos

Los módulos pueden integrarse sobre estructuras de invernadero o combinarse con materiales fotovoltaicos parcialmente transparentes. El objetivo es utilizar parte de la radiación para generar electricidad manteniendo unas condiciones lumínicas adecuadas para los cultivos.